No te pierdas las últimas noticias

Activa las notificaciones y enterate de todo

No te pierdas las últimas noticias

Selecciona los temas que más te interesan

Deportes BOXEO

A 4 años de la muerte de Muhammad Ali: la noche que le dio una paliza al racismo

El recuerdo de una de sus luchas contra la segregación racial, que más de 50 años después volvió a aflorar con el asesinato de George Floyd.

A 4 años de la muerte de Muhammad Ali: la noche que le dio una paliza al racismo

A 4 años de la muerte de Muhammad Ali: la noche que le dio una paliza al racismo

"¿Cómo me llamo?", pregunta mientras reparte golpes. "¿Cómo me llamo?", insiste, ante la mirada del mundo. "¿Cómo me llamo?", vuelve a decir cuando recibe otro directo que lo daña, aunque esa noche, no hubo golpe que le provocara más dolor que el motivo por el que repitió una y otra vez esa frase.

Ernie Terrel llegaba como campeón de la Asociación Mundial de Boxeo y en la antesala del combate por los títulos de peso pesado de la AMB y OMB del 6 de febrero de 1967 en el Astrodome de Houston, Texas, tuvo una actitud imperdonable. Durante el acto promocional, llamó a Muhammad Ali como Cassius Clay, es decir, por el nombre de nacimiento y no por el que eligió para defender sus convicciones y luchar contra su rival más difícil: el racismo.

"Es el nombre de un esclavo. No lo escogí, no lo quería. Yo soy Muhammad Ali, un hombre libre", dijo el -tal vez- mejor boxeador de todos los tiempos cuando decidió convertirse al Islam, con la medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Roma 1960 colgada en el cuello.

Cuando el nacido en Louisville escuchó a Terrell, enseguida lo contraatacó, lo llamó "Tïo Tom" y avisó que lo golpearía hasta que lo llame por su nombre, aunque no lo noquearía porque eso significaría quitarle tiempo de sufrimiento.

En el ring, Ali llevó adelante su plan y en el octavo round, cuando la historia ya estaba controlada, comenzó a cuestionarlo con esa única pregunta: ¿Cómo me llamo?". Fue una paliza que terminó con Ali ganando por decisión unánime.

Pasaron más de 50 años de aquella pelea. Pasaron cuatro años de su muerte, de la que este miércoles se cumple un nuevo aniversario. Pero lo que, lamentablemente, no pasó es esa lucha que Ali nunca pudo ganar: la de la segregación racial, que por estos días volvió a aflorar en Estados Unidos con el asesinato de George Floyd en manos de un policía en Minneapolis y se transformó en un caso que conmueve al mundo.

Comentarios