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Linda Evangelista contó su padecimiento por una mala praxis estética: "No me miro al espejo, no soy yo"

La modelo top habló por primera vez luego de someterse a un tratamiento estético que la dejó con severas secuelas y "permanentemente desfigurada". 

Linda Evangelista contó su padecimiento por una mala praxis estética: "No me miro al espejo, no soy yo"

A cinco meses de haber contado que había quedado “brutalmente desfigurada” , la supermodelo Linda Evangelista, accedió a dar una nota y mostrar las secuelas físicas que le quedaron tras realizarse una intervención estética.

Fue en septiembre pasado cuando hizo público, en su perfil de Instagram, por qué había desaparecido de la escena pública y no había vuelto a las pasarelas.

“A todos mis seguidores, que se han preguntado por qué no he trabajado mientras que las carreras de mis colegas han ido en ascenso. He sido brutalmente desfigurada por el procedimiento CoolSculpting de Zeltiq, que hizo lo opuesto a lo que había prometido”, explicó en su publicación.

Y continuó: “Aumentó mis células grasas en vez de disminuirlas y me ha dejado permanentemente deformada incluso tras someterme a dos dolorosas cirugías correctoras, sin éxito. Me han dejado, como ha descrito la prensa, ‘irreconocible’”, añadió.

La modelo Top posó por primera vez en una sesión de fotos para la revista People y contó lo que padece hace más de cinco años. 

La nota, que también replicó en su cuenta de Instagram se tituló: “La pesadilla de mi procedimiento cosmético”, y en ella habló de cómo se siente y cómo cambió su vida, tras la mala praxis. 

 

"Me encantaba desfilar, estar en la pasarela, y ahora me da miedo cruzarme con algún conocido. Ya no puedo vivir así, escondida y avergonzada. No podía vivir con este dolor por más tiempo. Estoy decidida a hablar”, dice en uno de sus párrafos la entrevista. 

Y explicó que a los tres meses de someterse a un tratamiento de criolipólisis, que enfría la grasa para eliminarla, notó que se formaban bultos en la barbilla, los muslos y el pecho, las zonas que le habían tratado. Con el tiempo, los bultos se endurecieron y las áreas sufrieron una pérdida de sensibilidad total.

“Pensé que estaba haciendo algo mal e intenté arreglarlo dejando de comer. Me estaba volviendo loca”, relató. 

En junio de 2016 realizó una consulta a su médico. Fue en ese momento cuando le diagnosticaron hiperplasia adiposa paradójica, PAH en sus siglas en inglés, que provoca que el área tratada se vuelva más grande en las semanas posteriores al procedimiento y deje una “masa indolora, visiblemente agrandada, firme y bien delimitada” bajo la piel.

"Ya no puedo poner los brazos al costado de mi cuerpo. No creo que ningún diseñador quiera vestir a alguien con eso”

Evangelista detalló que ya tras conocer su diagnostico la empresa donde se realizó el tratamiento ofreció realizarle una liposucción para “reparar” el daño causado. Pero la modelo no accedió ya que la condición que le habían puesto era que antes del procedimiento debía firmar un acuerdo de confidencialidad. 

Para intentar recomponer el daño, la modelo de 56 años, se sometio a dos liposucciones espaciadas en un año de diferencia, pero los bultos volvieron a aparecer: “Los bultos son protuberancias. Y son duros. Si camino sin faja con un vestido, tendré rozaduras hasta el punto de casi sangrar”, explicó.

Su postura también se ha visto afectada por el bulto que sobresale de sus axilas. “Ya no puedo poner los brazos al costado de mi cuerpo. No creo que ningún diseñador quiera vestir a alguien con eso”, resaltó. 

Luego agregó: “No me miro al espejo. No soy yo”, “Linda Evangelista, la supermodelo ha desaparecido”

Y afirmó que las secuelas físicas que le quedaron no solo habían destruido su medio de vida, sino que además la llevaron a una profunda depresión. “Estoy en un ciclo de onda tristeza, y en las más bajas profundidades del autodesprecio. Me he convertido en una ermitaña”.

“Intento librarme de mi vergüenza y hacer pública mi historia. Estoy tan cansada de vivir de esta forma. Me gustaría salir por la puerta de mi casa con la cabeza bien alta, a pesar de que ya no me parezco a mí misma”, describió en la entrevista. 

Actualmente la modelo demandó por 50 millones de dólares a Zeltiq Aesthetics Inc, la empresa matriz de CoolSculpting, por daños y perjuicios ya que no ha podido volver a trabajar.