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Larrix, tras coronarse en la FMS Internacional: “Me sentía campeón”

El joven cordobés habló en exclusiva con Filo.news y contó como fue que atravesó sus inicios en rap y el camino que lo llevó a ser campeón del mundo.

Larrix, tras coronarse en la FMS Internacional: “Me sentía campeón”
Foto: Ciri Entertainment

Lucas Larrazábal Quinzaños, más conocido como Larrix, tiene 24 años, es oriundo de Córdoba y, tras tantos años de idas y vueltas y altas y bajas a lo largo de su carrera, se consagró campeón de la FMS Internacional. Sí, otra coronación de gloria para Argentina.

A pesar de que durante su niñez y parte de su adolescencia, que transcurrió en España, no demostraba tanto interés por el rap, fue su hermano quién lo metió en ese ambiente que, años más tarde, protagonizaría. “Si no fuera por la ilusión que le puso en mostrarme eso, capaz nunca hubiera rapeado. Me mostró varios temas y una batalla que es Babi versus Navalha de la Regional de Alicante, es legendaria realmente. A partir de ahí, me llamó mucho la atención, todo combinaba. Pero no fue hasta años después que me anoté en mi primera compe”, explicó.

Mi primer pensamiento fue ese, dije, ‘qué increíble’ esto de las batallas. En concreto es un debate, una discusión, una argumentación y contraargumentación, pero sobre una base con estilo. Me encantó y me tuve fe”, agregó.

Al repasar por su desarrollo profesional, en un principio solía verse algo tenso, pero con el tiempo empezó a soltarse y demostrar una personalidad que hoy todos destacan. De hecho, dejó en claro que se trata de una “formación autodidacta” y que tiene que ver con “mirar mucho cine y series”.

Al ser consultado por claves para mejorar, indicó que “si tengo que dar un buen mensaje es eso, hay que rapear y rimar todo el día”, y que, al mismo tiempo, se vincula con "estar informado, aprender, buscar libros de divulgación. Que la gente se informe, que no piense que leer es como nos lo enseñan en el colegio, que es mucho más tedioso”. También mencionó que su libro favorito es “Los viajes de Gulliver” de Jonathan Swift y otros autores como Camus, Quiroga y Borges.

Foto: Ciri Entertainment

La final contra El Menor

Desde el inicio, expresó que “los días previos trato de pasear, de divertirme, charlar con la gente, disfrutar mucho y el día trato de quedar acomodado, sobre todo del cuerpo y la mente”, y luego continuó afirmando que “en la previa de la final caminé mucho. Caminábamos mucho los dos y nos cruzábamos de vez en cuando. Parecía como dos fuerzas haciendo el recorrido”.

Durante la batalla, declaró que “me sentía campeón. Incluso miro al banco y más de una persona me dice ‘ganaste’”. “Esa es la verdad. Sería muy deshonesto si digo que no, pero, después de todo, por más que yo festejo mucho, me pone muy feliz y trato de no perderme. No creo que el resultado termine de ser lo más importante porque es una competencia de desempeño artístico. He perdido batallas que me han dado mucho más orgulloso que algunas victorias mediocres. Recuerdo mucho la batalla que perdí con Klan en Mar del Plata, es una de las mejores de mi vida. Entonces no sé que tan importante es el resultado”, destacó.

En el momento en que El Misionero lo nombra, le levantan la mano y lo nombran campeón, contó que no lo podía creer, pero que sucedió y se mostró contento porque “me sentía con todas las capacidades para estar, pero me había tocado que no y lo tenía que aceptar. Por más que era una pena, bueno, lo he afrontado con toda la dignidad y con todas las ganas de ir y romperla después, pero la vida me dio una segunda oportunidad cuando menos lo esperaba, que fue ir de reserva, del reserva más o menos, porque yo quede segundo de la votación del último cupo, una cosa imposible. Entonces cuando salí campeón creo que se me juntó todo ese pensamiento de no creer”.

Después de festejar con los más cercanos en México, que es donde se realizó la competencia, tocó volver al país y reencontrarse con su familia, que lo recibió con mucha emoción en el aeropuerto y hasta carteles que decían “Campeón del mundo”.

El futuro

De cara a lo que sigue, cree que debe “mejorar mucho, porque hay mucho que mejorar. Algunas cosas que salen mal tienen que salir bien, las que salen bien tienen que salir muy bien y las que salen muy bien tienen que salir excelente, es así. Soy un apasionado de este arte, de este oficio de artesano que es el freestyle. Y lo que sigue es más, más freestyle, más batalla, más competencia y si se puede, si Dios quiere, el rap quiere, el universo quiere, lo que sea, ahí estaremos por más títulos”.

Ir a por el bicampeonato, a por el RedBull, que no gane nada nunca. Mi sueño es una Gold level por países, es algo muy groso”, sentenció.

Y, finalmente, se le preguntó por la posibilidad de darle un giro a su vida artística y dar un salto a la música, respondió: “Ojalá, tengo todas las ganas de hacer música y de ponerme a escribir. Creo que estos meses van a ser mucho más de descanso, voy a procurar que así sean. Me voy a encargar de escribir. Tengo que encontrarme, encontrar mi estilo".