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Salud

Coronavirus: La protección de las vacunas disminuye a los seis meses de aplicadas

Un estudio demostró que la protección de las vacunas contra el virus del Covid-19 disminuye en personas mayores a los seis meses de su aplicación. Por eso, los especialistas aconsejan aplicarse las dosis de refuerzo. En Argentina ya hay quienes están recibiendo una quinta dosis pero una gran mayoría tiene pendiente la cuarta, alertaron.


 

Coronavirus: La protección de las vacunas disminuye a los seis meses de aplicadas
(Argentina.gob.ar)

Un estudio nacional demostró que la capacidad neutralizante de los anticuerpos generados por las vacunas contra el coronavirus Sputnik, AstraZeneca y Sinopharm en personas mayores de 60 años disminuye de tres a nueve veces a los 6 meses de aplicadas, lo que comprueba la necesidad de aplicar dosis de refuerzo.

La investigación, publicada por la revista Frontiers in Immunology en un contexto actual de aumento de casos de Covid-19, fue realizada por científicos del Instituto Nacional de Epidemiologia Juan H. Jara y de la Fundación Instituto Leloir (FIL) en colaboración con PAMI y buscó medir el impacto de la vacunación en las personas institucionalizadas en residencias de larga estadía.

Del análisis participaron 851 voluntarias y voluntarios con una edad promedio de 83 años de las localidades de La Plata, Lanús y Mar del Plata entre marzo y noviembre de 2021. Así, el objetivo fue demostrar la necesidad de aplicación de dosis de refuerzo pasados los seis meses de la última inyección, especialmente importante en este contexto de proliferación de casos.

También apuntó a demostrar "cómo la ciencia responde a las necesidades de la sociedad al detectar los problemas y esforzarse para buscar la mejor forma de resolverlos. En este caso, logramos obtener evidencia científica que sirvió para que las autoridades pudieran tomar mejores medidas sanitarias", señaló a Télam el director del Laboratorio de Serología y Vacunas de la FIL, Andrés Rossi.

En ese sentido, agregó que “el aporte principal del trabajo fue demostrar que las tres plataformas utilizadas en el país lograron generar la respuesta inmune; además, determinamos que esos niveles disminuyen con el tiempo y que, como se había visto en la población general, la exposición previa al SARS-CoV-2 genera una mayor respuesta”.

Los anticuerpos IgG anti Spike fueron medidos con el kit COVIDAR (desarrollado también en la FIL) y el estudio pudo determinar que la capacidad neutralizante de éstos disminuyó de tres a nueve veces a los 6 meses después de la vacunación inicial para todas las plataformas.

Además, la capacidad de neutralización contra Ómicron fue entre 10 y 58 veces menor en comparación con la ancestral B.1 (la denominada cepa Wuhan) para todas las plataformas de vacunas a los 21 días posteriores a la dosis 2 y a los 180 días posteriores a la dosis 1.

“Esta diferencia en la capacidad neutralizante entre las cepas ancestral B.1 y Ómicron muestra que la pandemia es un fenómeno dinámico y, como tal, requiere que las estrategias de respuesta también lo sean. Por eso, compartimos la decisión de las autoridades de implementar estrategias de refuerzo para mejorar la protección de la población”, sostuvo Rossi.

Y en este sentido, concluyó que "mientras en el país ya hay quienes están recibiendo una 5° dosis (o tercer refuerzo) de las vacunas, una gran mayoría tiene pendiente la cuarta; en este momento en el que se evidencia un notable aumento de casos, es importante aplicarse las dosis que correspondan".