Un informe de CAME reveló que el consumo comerciante profundizó su retracción ante el deterioro del poder adquisitivo, el aumento de servicios y las deudas familiares.
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas sufrieron un nuevo retroceso durante el mes de agosto, al registrar una baja mensual del 2,7 % a precios constantes. De acuerdo con el último reporte difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, el sector comercial acumula una contracción de 2,4 % entre enero y agosto. La retracción profundiza una tendencia negativa que alarma a los comerciantes de todo el país.
Desde la entidad gremial empresarial señalaron que la dinámica del consumo se vio severamente resentida por factores estructurales que limitan la liquidez de los hogares. La pérdida progresiva de poder adquisitivo, sumada a la suba en las tarifas de servicios públicos y el elevado nivel de endeudamiento familiar, condicionó las decisiones de compra. Ante este escenario, la demanda se concentró únicamente en bienes esenciales, postergando otros gastos.
El relevamiento expuso además una creciente preocupación en las expectativas del sector comercial respecto de la coyuntura actual. Casi la mitad de los empresarios consultados afirmó que su volumen de actividad empeoró en comparación con el año pasado, superando los registros del mes anterior. Apenas un 6,1 % de las firmas encuestadas reportó alguna mejora en sus niveles de facturación durante el último período evaluado.
El clima de cautela económica se trasladó también a las decisiones sobre futuras inversiones dentro del ámbito productivo pyme. Más del 57 % de las pymes considera que el contexto no resulta oportuno para destinar capital al crecimiento o equipamiento de sus establecimientos. No obstante, en la visión a largo plazo, cerca del 43 % mantiene la expectativa de que su situación financiera logre estabilizarse en los próximos meses.
El comportamiento comercial mostró una marcada disparidad al desagregar los datos por sectores de actividad. Mientras que rubros como Perfumería y Textil lograron registrar incrementos interanuales, otras categorías clave sufrieron caídas severas. Los comercios dedicados a Bazar y Muebles registraron la contracción más pronunciada de la muestra, acompañados por bajas en los rubros de Alimentos, Bebidas y Farmacias.
Como contrapartida al canal de venta presencial, el comercio electrónico continuó consolidándose como una alternativa indispensable para amortiguar la recesión. Las operaciones digitales de los comercios con local físico mostraron un crecimiento interanual superior al 17 % durante agosto. La adopción de estas plataformas permite a las pequeñas y medianas empresas sostener sus volúmenes de venta frente a la contracción del mercado tradicional.