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De remate: el hotel Plaza puso a la venta muebles y objetos y revolucionó a los vecinos

Los vecinos del barrio porteño de Retiro hicieron horas de cola para conseguir algún objeto del primer cinco estrellas que tuvo Sudamérica, cerrado por renovación desde 2017.

Foto: Lucía Merle.

Foto: Lucía Merle.

Todo tipo de vajilla desde bandejas, cubiertos, platos de sitio, fuentes, candelabros y objetos como lámparas, espejos, cuadros, escritorios, sillas, mesas y camas; fueron aprovechados en el remate del  histórico Hotel Plaza del barrio de Retiro.

El día jueves, cientos de personas se acercaron hasta la puerta de Florida 1005. Por la gran afluencia de personas, debieron dar intervención a la Policía para contener la cola que se formó, hasta que finalmente tuvieron que suspender la venta.

El Plaza fue inaugurado en 1909, un año antes del Centenario de la Revolución de Mayo, y está considerado el primer hotel cinco estrellas de Sudamérica. Foto: Lucía Merle.

El hotel se encuentra cerrado desde 2017, cuando se encaró su reconstrucción. El proyecto prevé la modernización de todas las instalaciones, la restauración de la fachada y la incorporación de residencias.


En este contexto, su importancia radica en que el Plaza fue inaugurado en 1909, un año antes del Centenario de la Revolución de Mayo, y es considerado el primer hotel cinco estrellas de Sudamérica.

Su edificio forma parte de una APH, Área de Protección Histórica, que abarca a las propiedades de mayor importancia en torno a la Plaza San Martín, como los palacios Paz, Haedo, San Martín y el edificio Kavanagh.


"Sólo si tienen el logo del hotel, sin el logo son platos blancos que se compran en cualquier lugar. Si hay copas, también espero poder comprar. Y necesito una bandeja de alpaca o plateada. Sólo de adorno, son muy bonitas y muy características de estos hoteles", dijo a Clarín Marta, vecina de Recoleta, que dejó por un rato la obra de remodelación de su departamento y pretendía ingresar para comprar un juego de platos.

Pero Marta no pudo entrar. Y tampoco las cientos de personas que esperaron durante horas. Sólo pudo ingresar un puñado de vecinos y vecinas.


Entre ellos, un matrimonio de Lanús, que había visto la información en redes sociales. Ambos jubilados, planearon un paseo por el barrio. Almorzaron frente a la plaza y después se acercaron al hotel: se llevaron platos de postre ($200 cada uno, con logo y ribete dorado), ollas de metal (gruesas y pesadas), bandejas y cuadros (unas pinturas botánicas originales a $ 2.000).


La cola seguía creciendo con el paso de las horas. La cantidad de personal trabajando en la venta y los cuidados de protocolo (cada persona debía dejar sus datos y se le tomaba la temperatura) hizo más engorroso todo el trámite. Daba la impresión de que era imposible atender a todos.

Pero el problema, que obligó a la intervención policial, fue cuando entre 10 y 20 personas intentaron colarse: eran anticuarios. Llegaron con camionetas y fletes, preparados para comprar y llevarse muebles y objetos. Pero ellos tampoco se esperaban que hubiera tanto público.

La coordinadora de la venta, Lilian Dorado, confirmó que actualmente esta se encuentra suspendida. "Fue un éxito tremendo. Hemos vendido mucha vajilla. En este momento hay escritorios, de los que se encontraban en las habitaciones, sillas y cabezales de cama, además de los muebles bajos, en donde se coloca el frigobar. Sólo vamos a dejar entrar próximamente a las personas que estaban haciendo la cola y dejaron sus datos", confirmó.

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