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Salud

¿Siempre es mejor prevenir que curar?

Claves para tomar mejores decisiones sobre tu salud.

El sobrediagnóstico y el sobretratamiento, saturar el sistema de salud y aumentar los costos.

El sobrediagnóstico y el sobretratamiento, saturar el sistema de salud y aumentar los costos.

Por: Revolución Saludable

Cada vez tenemos más evidencia de que más estudios no son sinónimo de mayor protección. El sobrediagnóstico y el sobretratamiento, que ocurren con creciente frecuencia, pueden dañar a la persona, saturar el sistema de salud y aumentar los costos.

Muchas veces, como pacientes, nos sentimos cuidados o protegidos cuando el médico nos pide estudios con la última tecnología, nos internamos por un día en una institución sanitaria con muchos recursos para hacernos un chequeo completo o  salimos del consultorio con una pila de exámenes. Lo contrario nos sucede cuando luego del control de salud el médico nos dice:

Andá tranquilo, tu examen físico es normal, no te voy a pedir nada

Esto a veces nos genera inseguridad y la dificultad de aceptar menos intervención suele ser una barrera, más aún cuando existe una cobertura de salud con recursos.

Dentro de la salud existe un concepto muy importante que es la “prevención cuaternaria”. Se trata de un conjunto de actividades que intenta evitar o reducir el daño provocado por las intervenciones médicas.

En toda actividad médica existe la posibilidad de dañar: el punto es que cada acto médico, cada estudio diagnóstico, debe realizarse si los beneficios superan los daños.

Como médico especialista en medicina familiar, en la cual gran parte de nuestro accionar es trabajar en prevención, me parece primordial  el concepto de “compartir las decisiones” con mis pacientes de los estudios y prácticas a realizar, teniendo en cuenta los beneficios, los riesgos, las alternativas, lo que es valioso para el paciente y lo más importante:  “¿Qué pasa si no me hago nada?” 

Las decisiones compartidas demostraron mejorar la relación médico-paciente y contribuyen a disminuir la realización de estudios innecesarios y la utilización de antibióticos en casos que no son precisos.   

Por supuesto que es importante realizarnos los controles periódicos de salud, tener un médico de cabecera que nos conozca y acompañe en nuestros procesos de salud y enfermedad. Es crucial ser consientes de las prácticas que nos realizamos y recordar que es mejor prevenir que curar, siempre y cuando la intervención preventiva haga menos daño que la intervención curativa.

Dr. Joaquín Ignacio Tartaglione - Médico de Familia -  M.N. 152.891

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