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El miedo, la emoción más antigua

El miedo no sólo no es malo, sino que es un gran aliado en nuestra vida. Una especialista nos explica porqué

¿Cómo manejamos las emociones? |

¿Cómo manejamos las emociones? | Foto: Stock Photo

La emoción del miedo es la emoción más antigua de todas. "Está al servicio de la preservación de la especie. Si no hubiera existido, hubiéramos muerto entre las garras de un predador, por ejemplo", resume la licenciada María Gabriela Fernández Ortega, del Instituto Sincronía.

Básicamente, el miedo "es pariente de la emoción ansiedad" pero la diferencia es que la primera se aplica a un objeto en particular (ejemplo: miedo a las tormentas, a los perros) y la segunda es más inespecífica y abstracta: "Mucho después en la historia del hombre aparece el razonamiento. Las respuestas que da el organismo cuando siente miedo son de características universales:  lucha, huida, parálisis o desmayo".

"El miedo es un gran aliado: es lo que nos hace levantar el pie del acelerador cuando vamos manejando muy rápido"

Según explica la especialista, muchas veces atrás de una emoción se esconden otras: "Éstas, las emociones escondidas, suelen ser más poderosas y determinantes que las que están a la vista. Cuánto se podría aprender y capitalizar ese aprendizaje si pusiéramos atención en conectarnos con todas nuestras emociones, usar la información que nos brindan de una manera más eficaz, transitarlas con otra disposición, aceptándolas e integrándolas a nuestra vida".

Foto: Stock Photo

"El tomar contacto con lo que las emociones nos hacen saber de nosotros mismos sin juzgarlas, sin censurarlas. El poder leer las señales corporales nos permite saber qué estamos sintiendo verdaderamente. Son maravillosas oportunidades de decodificar y amigarnos con un lenguaje no tan conocido o utilizado que nos está proporcionando valiosa información", explican desde el Instituto compuesto por especialistas en estrés, ansiedad y emociones.

¿Qué hacer ante eso? El conocerlas es el primer paso, pero el objetivo es regularlas: "Esto es para que en vez de ser atropellados por ellas, tengamos la oportunidad de acompasarlas, graduarlas, poder tenerles menos temor y poder estar más a cargo de ellas y de nosotros mismos". 

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