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Análisis | Glow de Netflix regresa para una tercera temporada distinta

Las Gorgeous Ladies of Wrestling cambian de escenario, pero se llevan a cuestas sus conflictos sociales y personales en una temporada que arranca bastante tragicómica.  

El show debe continuar(Netflix)

El show debe continuar | Netflix

Por: Jessica Blady

“GLOW” es una de las mejores series originales de Netflix, pero también una que pasa demasiado desapercibida entre los espectadores casuales. La creación de Liz Flahive y Carly Mensch nos lleva de paseo por los coloridos años ochenta, donde un grupo de mujeres trata de hacerse un lugarcito dentro del mundillo de la lucha profesional femenina. El final de la segunda temporada cerró la puerta televisiva, pero abrió una nueva ventana para el show de las chicas, que ahora tienen la chance de presentarse en vivo, noche a noche, como espectáculo principal en un casino de Las Vegas.

El cambio de ambiente trae todo un abanico de posibilidades, pero también nuevos conflictos personales para las protagonistas. Se viene la noche de estreno en el Fan-Tan Hotel & Casino y los nervios están a flor de piel dentro del grupo, aunque se sepan la rutina de memoria. El evento no pasa desapercibido en las noticias locales, pero una tragedia amenaza con aguares la fiesta.     

Horas antes de su presentación, Ruth (Alison Brie) y Debbie (Betty Gilpin) -acompañadas de sus alter egos Zoya the Destroya y Liberty Belle- salen a promocionar el show en algún programa regional, justo en los momentos precedentes a la explosión del transbordador espacial Challenger, el cual se desintegró a 73 segundos de su lanzamiento, el 28 de enero de 1986, acabando con las vidas de sus siete tripulantes, incluyendo a  Christa McAuliffe, profesora de secundaria.

Mientras el último chiste “comunista” de Ruth se desvanece y la tragedia golpea al país en vivo y en directo, las Gorgeous Ladies of Wrestling deben decidir si siguen adelante con sus planes o cancelan este debut tan esperado. Por suerte, Sandy Devereaux St. Clair (Geena Davis), directora de entretenimiento del lugar, llega al rescate con una frase que lo resume todo: “El show debe continuar”. Y a pesar de creer que es una muy mala idea y que podrían estar un poco malditas, las chicas resuelven seguir adelante con el evento y la celebración posterior porque, al fin y al cabo, esto es Las Vegas, “La Capital del Entretenimiento Mundial”, “La Capital de las Segundas Oportunidades” o la “La Ciudad del Pecado” (como más les guste), que entre juegos, lentejuelas y alcohol logra lavar todas las heridas sin importar su gravedad.

Geena Davis siempre es bienvenida 

Así eligen arrancar esta tercera entrega sus creadoras (también guionistas) y la directora Claire Scanlon, demostrando que la vida no es un jardín de rosas y que siempre hay una tormenta en el horizonte dispuesta a arruinarte el desfile. Lo bueno de todo esto es que las protagonistas de “GLOW” aprendieron a los ponchazos como abrazar cada uno de estos contratiempos y salir lo mejor paradas posible. Tal vez no sean una ganadoras natas, pero sí son unas sobrevivientes del carajo.

“Up, Up, Up” vuelve a balancear el drama y la comedia (con unos cuantos toques de humor negro), entregando un comienzo de temporada bastante diferente y triunfalista, a su manera. Así, la sitcom sigue demostrando que su mejor herramienta narrativa pasa por las características de cada una de sus protagonistas, que acá enfrentan la tragedia (y los cambios) de formas muy distintas, y eso es lo interesante. En el medio, la historia nunca pierde su esencia femenina y feminista, ni su atmósfera de comunidad, dejando entrever que los problemas de género no son exclusivos de Los Ángeles, sino de toda una sociedad.

Hasta la cima no paramos

“GLOW” hace una constante relectura (actual) de los conflictos que las mujeres deben afrontar, sin importar la época, pero mucho más remarcados en la década del ochenta, donde nadie espera que una mujer se haga cargo de un show en Las Vegas, o que decida “abandonar” a su pequeño bebé para cumplir sus anhelos personales más allá de los de ser madre y esposa. Este es el papel que le toca interpretar a Debbie, quien lucha continuamente entre la satisfacción y la culpa de no estar presente en los pequeños momentos de la vida de su hijo. O Ruth, que trata de mantener un romance a distancia con Russell (Victor Quinaz), mientras sus sentimientos hacia Sam (Marc Maron) son cada vez más confusos.  

El regreso de “GLOW” se siente fresco, pero al mismo tiempo mantiene su continuidad, dejando que cada uno de sus personajes tenga ese pequeño lugarcito para crecer y desarrollarse. Con el correr de los episodios veremos si la magia se mantiene y que más tienen para ofrecernos las Gorgeous Ladies of Wrestling.

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